Juego de manos



Del juego de manos, de otros juegos

(Extracto)

Matilde Marín organiza toda la puesta en escena previa a la toma: decide intensidad de luz, contrastes, encuadres, aporta sus propias manos como sujeto para cada registro. La impremeditada ritualización teatral indica el comienzo del primer juego. Pero el armado minucioso de ese ritual no pretende un resultado único, se obtienen muchas y muchas pequeñas fotos de contacto; cada una aportando variantes mínimas o significativas.

Segundo juego, entonces: la repetición de la toma, la reiteración persistente del corte. Así, después, partiendo de los múltiples registros fotográficos proporcionados por el juego de detener el tiempo, de sustraer una parcela de espacio, organizar un tercer juego, eligiendo, decidiendo cuál de esas tomas va a contribuir mejor en la instauración de los juegos siguientes, en la persecución del juego definitivo, el juego deseado.

Los juegos se van vinculando con un carácter que es a la vez transitivo y recíproco; es decir, cada uno es consecuencia del otro y todos se inciden mutuamente.

Alfredo Torres
Uruguay, 2000