Paisajes indeterminados



Estos paisajes que a la distancia evocan esa impronta de tradición simbolista o surreal han sido construidos en base a una superposición de registros fotográficos realizados en geografías diversas. La artista no da pistas. Su viaje es a la vez indagación visual y eventual pesquisa destinada a implicar al espectador de algún modo.

De allí que los promontorios rocosos que asumen el protagonismo en cada imagen pueden asentarse en una tierra desértica o emerger de la movediza superficie del mar. En ese marco de circunstancias inciertas y similares se deslizan figuras geométricas como sombras o proyecciones sobrenaturales y algunas formas de close up como pistas difíciles de descifrar.

La consecuencia es la suspensión del tiempo en un espacio no reconocible. Un espacio-paisaje ideal que permanecerá inmutable sólo en el registro que tuvo o imaginó el artista. ¿Un desafío al devenir? Paisajes indeterminados muestra la naturaleza con escasos datos del mundo real y por eso mismo no alcanzan a constituirse en testimonio de la presencia del artista, ni siquiera para interrogarse si al volver los esperará con la misma forma, como ella sugiere.

Ana María Battistozzi